Es la tercera vez que vivimos la experiencia en lo que va del año, la comida es exquisita, en sabor, presentación y basta.
La atención es casi personalizada e independientemente cualquier mesero acude si algo se ofrece, son todos muy amables.
Y obvio la vista panorámica del restaurante giratorio es lo máximo, lo más recomendable desde nuestra experiencia, es reservar entre las 5:30 y apreciar la ciudad con la luz del sol y el cambio al empezar a oscurecer, ver la ciudad iluminada con sus múlti...