Fue una buena experiencia, con un gran desarrollo, sin embargo, al finalizar, la insistencia del mesero de exigir una propina del 15% al 20%, no me fue de buen gusto, ya que al mencionarle el monto que se podía aportar a esta compensación voluntaria como cliente, se ofendió y los rechazo, en forma sarcástico, burlona y ofendida.
Si bien entiendo que estoy en un buen restaurante, el hecho de una exigir propina que a ellos les guste/deseen, en lo particular, me es de muy mal gusto.