Miguel H.
Hago turnos nocturnos de 8 horas caminando por un centro comercial. El dolor en el talón izquierdo llegó a ser tan fuerte que pedí el cambio a un puesto sentado. Me lo negaron. Un compañero me prestó sus Koprez una noche para probar y al día siguiente fui a pedirlas yo mismo. Tres semanas después volví a solicitar el puesto de ronda. Sin dolor. Sin limitaciones. No sé cómo funcionan pero funcionan.

































