Belen G.
Llevo años con ansiedad y el insomnio que trae consigo, esa sensación incómoda de estar atrapada dentro de mi propia mente. No sabía lo mucho que necesitaba un estímulo físico que me guiara sin palabras hasta que probé este peluche. La respiración que imita me hace sentir que puedo volver a un ritmo más amable. Me ayuda a recordar que no tengo que controlar todo, que puedo simplemente estar ahí, respirando. A veces lloro de alivio al sentir que alguien —aunque sea un peluche— me acompaña sin ped...



































