De verdad, no pensé que un yogur pudiera ser así.
El de litro me sorprendió por completo.
La textura es cremosa sin ser pesada, el sabor es suave pero con personalidad, y lo mejor: no empalaga nada. Se siente natural, fresco y hecho con cariño.
Lo estoy usando para todo: con frutas, granola, en batidos y hasta solo con una cucharita cuando quiero algo rico sin culpa. Además, rinde muchísimo y no pierde calidad aunque esté varios días en el refrigerador.
Honestamente, ya no quiero volver al y...