Se lo regalé al novio de mi hija por su cumpleaños. Porque este sí, este me cae bien.
No como los otros tres anteriores, a cuál de ellos más vago, chulo y maleducado, era verlos entrar por la puerta...y me daban ganas de partirles en la espalda una barra de hierro, y luego decir: ups, perdona, no te he visto!!!
Bueno, que me desvio del tema.
El pololo quedó encantado, le gustó, lo miraba y remiraba ahí, su elegante caja, y todo lo que incluye el pack, su mirada lo decía todo, gracias, gracias.....